Ojú qué difícil es hacer una cama o "La sala de demostraciones (Parte I)"
22 marzo 2009
El viernes pasado tuve mi primera experiencia religiosa en el mundillo de la Enfermería. Algunos ya os estaréis imaginando la sangre y los pinchazos, si os conoceré... pero no sé si sabéis que estoy en primero, y las cosas van poco a poco.
Este mes hemos empezado las prácticas en la sala de demostraciones del propio hospital. Esto supone un primer contacto con lo que posteriormente, llevaremos a cabo durante un mes en cualquiera de las plantas del Hospital Infanta Cristina de Badajoz.
Todas las compañeras y yo llegamos tres cuartos de hora antes, íbamos un poquito nerviosas, con nuestras llaves de la taquilla en la mano, las coletas bien tirantes, los uniformes bien relimpios y planchados (que la prenda lo agradece ¿verdad Cris?), los calcetinitos blancos del mercadillo (tres pares a euro y medio), en fin, que parecía que nunca hubiéramos roto un plato.
Antes de presentarnos al profesor repasamos todo el material: bolis Bic, libretita, tijera de punta roma... Y llegó el ansiado momento... ¡conocer la dichosa sala de demostraciones! Que parecía que no iba a llegar nunca.
La sala de demostraciones es básicamente una habitación con dos camas, en cada una de ellas hay un "paciente", es decir, un muñeco exactamente igual que una persona (un poco más duro, menos hablador y más frío :P), con sus patologías, sus lesiones en la piel, sus genitales... En esta habitación también hay unos cestos metálicos con multitud de utensilios necesarios para realizar diferentes técnicas de enfermería (esponjas, gasas, compresas, y muchos que no conozco), una pila con un grifo, y una mesa de reuniones.
Esta vez aprendimos a hacer una "cama vacía", es decir, sin el paciente dentro de la cama, y una "cama ocupada" por un paciente que no puede moverse de ella, y al que además de cambiar la ropa de cama había que realizar una excelente higiene. Así a simple vista parece una cosa sencilla, de hecho todos los compañeros estabamos más preocupados por las esquinas en "inglete" "escuadra" "mitra"... como queráis llamarlo, seguro que más de uno sabe hacerlo perfectamente, y sin embargo eso no era lo más difícil en absoluto, aunque a veces me parecía que estábamos haciendo un ejercicio de papiroflexia más que una cama :)
Ahora se nos hace un mundo pensar en desempeñar este trabajo de forma correcta, con calidad, sin olvidarnos de nada..., ya que tenemos que aprendernos los materiales y la técnica de memoria, también requiere lógica (cada caso es distinto), cuidado para no hacer daño ni dejar al paciente descubierto, atención, minuciosidad, destreza... pero lo más complicado sin duda es que el paciente confíe en tí, que deje en tus manos lo que sin duda, ellos estarían deseando realizar por sí mismos, y eso no lo sabremos hasta que no llegue el día.
A todo esto comentar que tuve errores, pero lo importante es que pregunté mil cosas al profesor y que sin duda, me ayudarán cuando en el mes de mayo me veáis pulular aún de forma tímida en alguna de las plantas del hospital.
Deseadme suerte!!
P.D. Raquelilla, nunca olvidaré esa primera cama que hicimos juntas :P
Con cariño para (por orden alfabético pa que nadie se enfade): Cris, Fani, Pili, Raquel, Sandra y Sara.
Este mes hemos empezado las prácticas en la sala de demostraciones del propio hospital. Esto supone un primer contacto con lo que posteriormente, llevaremos a cabo durante un mes en cualquiera de las plantas del Hospital Infanta Cristina de Badajoz.
Todas las compañeras y yo llegamos tres cuartos de hora antes, íbamos un poquito nerviosas, con nuestras llaves de la taquilla en la mano, las coletas bien tirantes, los uniformes bien relimpios y planchados (que la prenda lo agradece ¿verdad Cris?), los calcetinitos blancos del mercadillo (tres pares a euro y medio), en fin, que parecía que nunca hubiéramos roto un plato.
Antes de presentarnos al profesor repasamos todo el material: bolis Bic, libretita, tijera de punta roma... Y llegó el ansiado momento... ¡conocer la dichosa sala de demostraciones! Que parecía que no iba a llegar nunca.
La sala de demostraciones es básicamente una habitación con dos camas, en cada una de ellas hay un "paciente", es decir, un muñeco exactamente igual que una persona (un poco más duro, menos hablador y más frío :P), con sus patologías, sus lesiones en la piel, sus genitales... En esta habitación también hay unos cestos metálicos con multitud de utensilios necesarios para realizar diferentes técnicas de enfermería (esponjas, gasas, compresas, y muchos que no conozco), una pila con un grifo, y una mesa de reuniones.
Esta vez aprendimos a hacer una "cama vacía", es decir, sin el paciente dentro de la cama, y una "cama ocupada" por un paciente que no puede moverse de ella, y al que además de cambiar la ropa de cama había que realizar una excelente higiene. Así a simple vista parece una cosa sencilla, de hecho todos los compañeros estabamos más preocupados por las esquinas en "inglete" "escuadra" "mitra"... como queráis llamarlo, seguro que más de uno sabe hacerlo perfectamente, y sin embargo eso no era lo más difícil en absoluto, aunque a veces me parecía que estábamos haciendo un ejercicio de papiroflexia más que una cama :)
Ahora se nos hace un mundo pensar en desempeñar este trabajo de forma correcta, con calidad, sin olvidarnos de nada..., ya que tenemos que aprendernos los materiales y la técnica de memoria, también requiere lógica (cada caso es distinto), cuidado para no hacer daño ni dejar al paciente descubierto, atención, minuciosidad, destreza... pero lo más complicado sin duda es que el paciente confíe en tí, que deje en tus manos lo que sin duda, ellos estarían deseando realizar por sí mismos, y eso no lo sabremos hasta que no llegue el día.
A todo esto comentar que tuve errores, pero lo importante es que pregunté mil cosas al profesor y que sin duda, me ayudarán cuando en el mes de mayo me veáis pulular aún de forma tímida en alguna de las plantas del hospital.
Deseadme suerte!!
P.D. Raquelilla, nunca olvidaré esa primera cama que hicimos juntas :P
Con cariño para (por orden alfabético pa que nadie se enfade): Cris, Fani, Pili, Raquel, Sandra y Sara.


