Primera semana de prácticas
05 diciembre 2009
Me siento un pequeño granito de arena en la playa, un barco con una vela de papel en medio del océano, me faltan manos, me falta lucidez, me faltan conocimientos, a veces me pierdo y me pregunto si algún día podré lograrlo.
He acabado la semana con menos nervios que cuando la empecé, y con más conceptos afianzados, y otros tergiversados entre lo que aprendo en la escuela y lo que veo. Sé que lo podría haber hecho mejor, que debería haber prestado aún más atención, haber preguntado más cosas, haberme ido a casa con menos dudas. Debería haber sido más rápida, haberme paseado por más habitaciones y haber descubierto más entresijos en la farmacia y en el almacén. Pero también es complicado hacerte a la rutina del hospital, a las hojas de tratamiento, siglas, fármacos, sueros, sistemas, vías, horarios... a veces a la falta de tiempo de los que tienen más experiencia que tú y están acostumbrados a hacerlo a mil por hora, y sobre todo al contexto de obviedad con que a veces se trabaja con los alumnos:
Recreación fantástica que podría ser una situación real:
- Traeme una "jandepora" y un "wan tun frito" para hacerle un "agramenauer" en el brazo al 22-2. (Enfermera con veinte años de experiencia).
- ¿Me lo puedes repetir? Nunca he hecho un "agramenauer" ¿a qué paciente has dicho? (Responde la alumna de segundo mientras va sacando la libreta para apuntar).
- ¿No habéis dado eso todavía?
- No...
- Pues... ve a buscar lo que te he dicho y ve destapándole el brazo al enfermo que ahora voy pallá, lo hago yo y aprendes.
- Vale (Ahora la alumna va al carro de curas a buscar el "jandepora" y el "wan tun frito", tarda 5 minutos en darse cuenta de allí no está, se va a la farmacia y tarda otros 5 minutos en encontrarlo, estilo aguilucho, ya que hay 500 cosas alrededor y sabe que puede ser cualquier cosa. Todavía no ha destapado el brazo al paciente).
- ¿Todavía estás ahí Antoñita? (La enfermera con experiencia se ha dado cuenta de que no soy eficiente, pero me lo dice en tono cordial)
Es difícil que confíen en tí, cuando en cinco días he conocido a seis enfermeras distintas, muy distintas entre sí, con sus trucos, sus manías y sus preferencias. Aunque la mayoría de ellas eran encantadoras, la verdad.
Objetivamente sé que he aprendido muchas cosas, y si pienso en que fue el año pasado, en octubre, cuando comencé la carrera, sin saber nada de nada... me parece increíble que esté haciendo todo esto.
De lo que me siento más contenta es de poder haber sacado unas sonrisas a personas que lo necesitaban, que me hayan dicho que tengo el efecto de una pastilla para ellos :) y de mi compañera que me ayuda un montón.
Aún así no puedo dejar de pensar en que me queda mucho para ser enfermera, ahora más que nunca valoro a mis amigas que lo son. Pensaré que tan sólo es mi primera semana de prácticas y confiaré en que al final aprenderé, más rápido o más lento, pero aprenderé.






